Un peral Callery que resistió los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en el World Trade Center, llegó a ser conocido como el "Árbol Superviviente". Había sobrevivido, pero cuando se encontró el árbol de 2,4 metros de altura casi un mes después, estaba gravemente dañado, con las raíces partidas y las ramas rotas y carbonizadas. Tras sacarlo de entre los escombros de la Zona Cero, el árbol fue entregado al Departamento de Parques y Actividades Recreativas de Nueva York.
El árbol, que entonces medía 9,1 metros (30 pies) de altura, fue devuelto al lugar donde estaba el World Trade Center en diciembre de 2010, tras ser rehabilitado en el Bronx. En la actualidad, se yergue en el lugar conmemorativo del 11-S, sirviendo de recordatorio del pasado y aportando esperanza y resistencia a todos.





